Hoy estoy sentada en el sofá, recordando tu sonrisa, tu mirada iluminada por el sol; recuerdos aquellos años en que tu sonrisa iluminaba cada rincón de mi corazón. Como me arrepiento no haber dicho lo que sentía, que mi corazón no deja de latir cuando estaba tan cerca, que mis manos sudaban al saber que había una pequeña posibilidad que nuestras manos se encontraran. Mi último recuerdo fue cuando tuvimos una discusión, cuando ni siquiera podíamos vernos a los ojos y decirnos lo que nos molestaba.
Fui una tonta al no decirle que lo sentía, que jamás debí de haberle hecho daño, que no era mi intensión ser la niña celosa; pero es que él era todo lo que tenía, aunque a veces no dejábamos de discutir, él era todo en mi vida, y al único que me aferraba. Aunque me arrepiento, eso ya es el pasado. Pero jamás podré olvidar tus ojos cafés, que con el sol brillaban con una gran intensidad. Me hubiera fascinado decirte que te amaba, que era tuya, que yo siempre sería tuya.
En cada uno de mis recuerdos estas tú, mi alma esta repleta de miles de imágenes, de tu rostro, de tu sonrisa, de tus labios, que nunca pude tener...
Sólo son sueños, sueños en donde estas tú, conmigo, diciéndome que me amas, como nunca lo hiciste. Estás en mi mente, en mi corazón, en las veces que cierro mis ojos y te veo a ti, en algún grito de algún muchacho me imagino y ruego que seas tú, que por fin viene por mí, que por fin cumplirás todos mis sueños. La persona que soy ahora, te la debo hoy a ti; la mujer alegre, sincera, y un poco loca, se formó gracias a ti... sólo puedo decirte lo que nunca te dije, y que siempre quise gritarte, te amo, más que todo, porque tú eres todo, eres mi vida, porque eres cada recuerdo que tengo de ti que me vuelve a enamorar día tras día... mi alma esta repleta de sonrisas, sonrisas que tú creas. Gracias mi amor.
Mi carta esta dedicada para el ser que mas amé, y que nunca pude decírselo, ahora me doy cuenta que aunque no lo tenga, yo nunca lo perdí, porque nunca fue mío, pero yo le entregué todo, aunque él nunca lo supo, yo fue suya y sigo siendo, cada día que lo recuerdo.
Colaboración de Aimee Miranda
México
