Solo aquí y recordándote comprendí por fin que ya te he perdido, porque no existes más, porque no te tengo y porque te escondes delante de mis ojos, porque no me hablas, porque no me miras y porque en esta soledad no tengo tus caricias, y porque la noche es tan negra y tan triste y tú ya no estás para protegerme, solo aquí y extrañadote comprendí por fin que ya te he pedido, porque mi mente está tan blanca y concisa y tan librada de ti al recordarte.
Un poema para Melissa desde Celendin a su ausencia
Colaboración de
Ever Gaona Quevedo
Perú
