¡Cómo empezar! No tienes idea como estoy, como me siento, como duele, como duele saber que nunca vas a estar conmigo… Duele saber que me equivoqué, que cometí un error, un error que no podré cambiar… Y cambió todo… Duele saber que te amo, duele el no poder decírtelo, duele el saber que quizá tú sientas lo mismo, pero aún así no va a cambiar. ¿Sabes? Te escribo esto pensando en esos momentos, en los momentos que pasamos, los momentos que hicieron que me enamorara de ti, los momentos de los que me acostumbré…
No sabes cuánto me alegrabas los días, sólo con mirarte, me aferraba el tenerte. Y sabes ¿Por qué escribo esto? Porque no encuentro una forma más sencilla de decir todo lo que siento, todo lo que por miedo he callado, todo lo que quizá no va a cambiar, lo sé, quizá no perdones el error que cometí, tú sabes cual es, aquel que hizo que nada sea igual, aquel que cambió mi vida, aunque quizá la tuya no, porque a ti se te va a olvidar, si es que sentiste algo por mí… ¡No sé que hacer!
¿Decirte lo que siento? ¿Lo que pienso? ¿Lo que vivo? Ya no puedo más, tengo una culpa sobre mí que no me deja en paz, porque por esta culpa nada podrá pasar… Te escribo esto con lágrimas en mis ojos: Lágrimas de dolor, de tristeza, o de alegría porque ¿sabes? A pesar de todo, el mirarte o pensar en ti me alegra…
Eres la luz que ilumina mi vida, al igual la luz de mi esperanza… Porque quizá la haya en mí, o sólo son sueños de los que no quisiera despertar, temo abrir los ojos y comenzar a llorar. ¿O se pueden convertir en pesadillas? No sé que haría sin ti, si tu no estas aquí, si algún día decides no regresar, no sé que pasaría quizá simplemente moriría.
Necesito de ti, necesito que estés junto a mí, pero a pesar de todo deseo que seas feliz. Tu en mí sólo serás mi amor imposible, mi amor que nunca podrá ser, el amor que deje ir un día, lo tuve y no lo supe ver, el amor que a pesar de que ruegue regrese no lo va a hacer… Duele aparentar que todo está bien, y así es por lo menos para ti, sabes, no te olvidaré, y sólo te dejare de amar el día que el sol se apague, la luna pierda su luz y las estrellas se desvanezcan, si no, no te dejare de amar… No lo olvides, que nunca te olvidaré… Espero… ¡El poema acabó!
P.D.: TE AMO.
Colaboración de
Simplemente, lo que sientes*
México
