Tras meses de gloria e ilusiones ha llegado la decepción cual no esperaba; tanto esfuerzo, tanto trabajo, tanto ímpetu en conseguir lo que deseaba que olvidé los principios y reglas básicas del juego del amar, las cuales, bastante tiempo sin practicar se pierden sin dejar rastro y desaparecen sin avisar, ¿para cuándo volverán? Sólo nostalgia me has dejado de ti, al no ceder un momento de tu tiempo para que encuentres en mí ser todo el cariño que sostengo.
Durante varios meses sólo en mi mente había un deseo, el deseo de acariciarte, de tenerte, de sentirte, de amarte y de besarte pero tras días sin verte, ya empiezo a olvidar tu mirada, tu fragancia, tu belleza y delicadeza ¡no quería que esto ocurriese! pues ya consulté con mi sabia almohada y sentirme hizo de nuevo niño, al experimentar esa sensación de calor y frío recorriendo al mismo tiempo todo mi cuerpo.
Largos y cálidos días de verano han abrasado mi corazón sin ningún amor que le proteja ya agotado se quedó, y ahora paciente y tímido espera a que llegue la nueva primavera e intentar renacer de las cenizas a ese alma que tanto anhela.
Besos, miles.
Colaboración de Martín Baena
España
