Era una noche muy fría en la que sólo se escuchaba el murmullo de la gente... ¿Me preguntaba que pasaba, que murmuraban todos? A la vuelta de la esquina un joven llorando cuan grande era su pena su llanto era dramático, muy trágico. Me preguntaba que tan grande era su problema. Me acerqué a él y le dije: ¿que te sucede? ¿Te puedo ayudar? ¿Dime que te ha pasado qué te han hecho?...
Lo que el responde: ¡déjame! ¡aléjate de mí! seguro eres igual al resto búrlate, hazlo...
A lo que respondo: Yo no me quiero burlar de ti quizás mucha gente lo hizo pero yo no...
Levantó su rostro y me miro fijo, y dijo: ¿Quién eres? De seguro un ángel ¿qué quieres?
Lo tomé de la mano, sus manos estaban heladas: me quité mis guantes y se los puse. Me quité mi gorro y se lo pasé, al mirarlo en su rostro una lágrima caía por su mejilla, esta vez era de felicidad por fin sonreía...
Ya era tarde me tenía que ir no lo quería dejar sólo, pero nada podía hacer. Me despedí de él, me abrazó tan fuerte que la respiración se detuvo y sentí una extraña sensación... Me fui caminando, en el camino me detuve, miré hacia atrás y ya no estaba...
A la mañana siguiente al despertarme me encontré con una gran sorpresa: los guantes y el gorro que le había pasado al joven estaban encima de mi cama... Estaba asustada no sabía que pasaba. Me vestí rápidamente y fui a ver al joven de la noche anterior, sólo encontré una niñita, me acerqué a ella y la quedé mirando pasmada...
No lo podía creer: con el joven que había hablado la noche anterior había muerto hace más de un año, era increíble lo que yo había vivido, era real, me di cuenta que ese joven jamás había podido descansar en paz y ahora si podía... Te has puesto a pensar lo mucho que dañan las burlas al resto de las personas Mmm creo que no...
Toma conciencia muchos jóvenes en desesperación buscan la muerte para no seguir sufriendo más, la vida de ellos no es fácil y menos terminar en la calle. No hay nada malo ayudar al resto, sólo hazlo que no te importe lo que opine el resto...
