La soledad es divertida cuando no sabes que es diversión. Puedes escribir como ahora, tomarte un café, beber agua, fumar sin parar, ver los rostros de la gente e inventar historias, elucubrar sobre tu futuro y hasta borrar tu pasado.
Lo malo de la soledad, es la compañía, cuando se esta solo, no se puede estar acompañado, esta estorba, fastidia y molesta.
La soledad es un buen vino de esos añejos y tintorros, que tienen años esperando en barricas de robles, solos, deseando ser catados por una sensible alma que aprecie su esfuerzo, su soledad.
Hoy te bebo, dale la creatividad a mi alma, inspira mi musa, sácame
a flote, burbujea en mi paladar...
¡Acompáñame!
Colaboración de Beatriz Bejarano
Venezuela
