Ni inspiración, ni ideas, bullicio, mil voces mezclándose. De repente el silencio, tranquilizado silencio, solo un breve rumor. Tantas historias distintas, pero todo resulta ser igual. Fría pared a mis espaldas, parecía una prisión. Tristes soldados de la batallas, reproduciendo palabras escuchadas algún tiempo atrás. ¿Obsecuencia? quizás, las mentes son majestuosamente indescifrables.
El espíritu huye y se encuentra relajado en un paraíso imaginario, donde el viento susurra frágilmente. El irónico discurso y una leve sonrisa, dice más de lo que habla, se comprende menos de lo que se pretende.
¿No saben lo que están diciendo? Y ¿quién
sabe realmente lo que dice? ¿Quién dice realmente lo que
sabe? ¿Quién sabe realmente decir?
Colaboración de
Luz de luna
Argentina
