He buscado lo que más he perdido, he dejado de ser quien soy para ser quien era antes, una mujer capaz de todo, de darse por completo, de perderse entre las calles de la fantasía, aún así si en la realidad esto no era concreto, prefería esa aventura, por lo menos así era feliz, hoy ya no sé ni lo que valgo, menos para ti...
Quisiera saber si en algún lugar de todo eso que fuimos, queda algo de ti, de mí, de nosotros, quisiera saber si no fueron tan sólo palabras, sino también fue amor, amor de besarnos con locura, a desbordar nuestras miradas, en lo que no hacía ser uno y no dos, estábamos tan apartados de esta sociedad hipócrita y desinteresada de las cosas que realmente importan y deberían tener valor, nosotros éramos distintos y sobre todo tú, tú más que yo...
Tú porque no eras consciente de lo que significaba, tan sólo vivías, tan sólo actuabas, la culpa fue el miedo que te paralizó, no quisiste correr más riesgos y eso fue lo que más me dolió, tomaste el camino fácil porque no fuiste capaz de dar más por la relación, pero no era porque no me quisieras, lo sé, sino que era porque no sabías hasta donde podrías llegar...
Pero, ¿Eso realmente importa? de eso se trata vivir y no sólo existir, se trata de abrirse a la posibilidad de que todo puede pasar, y si no hay dolor de por medio entonces ¿Qué es lo que hay? es parte de un todo, y yo a ese todo por ti estaba dispuesta a esperar, quería lograr que confiarás en mí, porque te amaba y nunca te lo pude decir, no importa la forma en cómo te lo haya hecho notar, lo importante es el fondo, en mi profundo pesar, el cariño enorme que tenía para dar.
Me enamoré de ti, sin planearlo, sin pensar, me enamoré de tu fuerza espiritual, de tus ganas de vivir, de tu euforia y tu sensibilidad. Perdóname si no te lo dije antes, tal vez ahora ya sea demasiado tarde, pero de todas formas prefiero decírtelo que callar, porque no me vale las habladurías de más…
Esto es sincero, en verdad fui real, quise que construyéramos juntos un andar, perdóname de nuevo por las cosas erradas que te dije y te hicieron dudar, perdóname porque también fui cobarde, porque te amaba y no lo quise aceptar.
Espero que donde quiera que estés aunque sea sólo una vez pienses en mí, como yo lo hago todos los días desde que despierto hasta el ocaso... creo que por lo menos yo nunca te podré olvidar, fuiste, eres y serás ese Ángel que llegó a mi vida para tener en ella siempre un hermoso e importante lugar.
Colaboración de
"La Sofisticada"
Chile
