Sábado, 04 de junio de 2011.
Hora: 10:05 PM.
Los días siguen andando, los estados de ánimo siguen de arriba para abajo repentinamente, los pensamientos se han convertido en un nido de pájaros que ha sido construido de la manera más delicada posible, uniendo cada hebra de paja de forma que el resultado sea ‘perfecto’ a la vista, desbaratando conclusiones imperfectas que fueron creadas por la razón cuando el corazón se hace presente.
A quién se le tiene que obedecer, si eliges la cabeza; los sentimientos reclamarían la parte que les corresponde, si eliges al corazón; te darás cuenta de que está mal y los remordimientos invadirían hasta la parte más íntima de la memoria, en un círculo vicioso en el que muchas veces es necesario analizar más de una vez la situación y quizás el resultado no será el que deseemos, sin embargo, tomar al toro por los cuernos se convertiría en el pan de cada día, en el objeto que nos haga rendirnos o triunfar en el ruedo. Matar o morir. Sacrificios que envuelven aspectos físicos, mentales y emocionales. Sacrificios…
Qué difícil es experimentar desde los dos lados, porque él hubiera se hace presente de forma automática y al final… nunca se sabe lo que pueda pasar. Conocer las posibilidades, riesgos, ventajas y desventajas de la decisión que se apuña, consecuencias.
Conozco el miedo que escondo detrás de sonrisas acompañadas de palabras positivas, conozco mis inquietudes, mis esperanzas, mis amores, mis pasiones. Proveniente de experiencias y también de imaginaciones producto de la madurez que a veces caracteriza mi persona, las encuentro en diferentes posiciones, tiempos y personas.
Aventarse al vacío con dudas de la espera de una fresca y delicada tela que amortiguará la caída, aguardando por mí con los brazos abiertos, esperando, con un roce delicioso que emana rayos de luces de colores. Inseguridades; las necesarias, mismas que hacen darse cuenta de que podría obtener un sí o un no por respuesta. De este lado, todo es claro, el contrario… se nota un tanto nublado, inseguro, posiblemente algo irreal e incierto. Las medidas de seguridad son mínimas, pero es necesario lanzarse si se quiere conocer la verdad.
Me encuentro esperando, intentando captar cada sensación de alivio para mi mal. Busco el antídoto que ayude a aferrarme a una realidad consecuente, o por el contrario, que desprenda el flechazo que mantiene encendida la pequeña vela en mi interior.
Intenciones. Mantenerse calmo, intuitivo, fuerte, enamorado. Tratando de buscar la mejor vía para llegar a anclar el barco con el más fino cuidado de no mover tanto el borde del puente, para no hacer caer a inocentes perceptivos y observadores. Si tan sólo fuese un poco menos difícil. Correr riesgos con las mínimas esperanzas es complicado, sin embargo, no hay otra forma de saber todo lo maravilloso o desastroso que pudiera suceder.
Tengo días y semanas completas, tratando de encontrar la solución a mi tan complicada operación matemática, sumando y restando opciones, jugando con los números a favor y en contra. Arriésgate, vívelo, disfrútalo, sé paciente, comprende, apoya, retírate… ¿qué es lo que se supone que es lo correcto? ¿La mente o el corazón? No lo sé, el miedo me invade, no quiero lastimarte.
Seguiré buscando entre los matorrales la pequeña espiga que alimente o deshidrate mi andar, buscaré las respuestas a mis preguntas, sí, tal vez lo que dicen es necesario… piensa, aguarda y mantente quieto. Todo depende de la actitud, de los anhelos, de los deseos; de todo eso que sale tan purificado desde el fondo del alma, así es como tiene que ser.
Salir del fondo es una tarea difícil una vez que has probado los néctares más deliciosos, haré lo que sea mejor para todos, incluso el sacrificio podría enviar presentes regocijantes. ¿Será ese ‘fruto prohibido’ tan delicioso como para darlo todo por obtenerlo, o será que es tan sólo una ilusión falsa de un futuro incierto que me está tentando a tomarlo para darme cuenta de lo que es realmente la vida? Será… será… lo que tenga y deje de ser.
12:46 AM.
Colaboración de Carmen Montalvo
México