En mis pensamientos te siento vibrar,
y en mi corazón no paras de palpitar,
mujer que me arrulló con ternura y simpatía
la que me brindó mi primer beso,
con lágrimas de dolor y alegría.
Aquella que se desvelaba por velar mi sueño,
aquella cuyo corazón, yo soy dueño,
la que deleitó mis ojos con una sonrisa,
al abrirlos por primera vez, suave y sin prisa,
la misma que acarició mi dorso y sostuvo mis manitos.
Vigilando que no cayera en mis primeros pasitos
sólo tú sabes lo que es sentir dolor y amor,
que darías hasta la vida con gran valor
tus lágrimas y tus oraciones, Dios escucha y ve,
que sana y cuida a tus seres queridos, sólo por tu fe.
que seas hoy y siempre bendecida
rodeada de amor, dicha y alegría.
