Quieren ser flor los inocentes capullos
Quieren de la gente todo el afecto y cariño
Quieren crecer y hacerlo con mucho orgullo
Quieren ser felices igual que los demás niños.
Quieren saber quién ha sido el responsable
De hacer de su vida tan sólo un reloj de arena
Quieren perdonar a aquel que sea el culpable
De cultivar ese veneno en sus venas.
Quieren imaginar qué eso tan sólo es un sueño
Y que no existe en verdad el diminuto traidor
Empero la realidad no les permite ser dueños
De la posibilidad de un día convertirse en flor.
Quieren pensar que un polen bello les espera
No saben que sentenciada está su suerte
Tiernos sueñitos que tan sólo son quimeras
Mientras el reloj les va marcando la muerte.
Son esos niños, ¡inocentes criaturas!
Niños enfermos, ¡cuanta amargura!
Son esos niños, muy triste su vida,
Risa en desdicha, ¡niños con Sida!
