En la soledad de mi ser, encuentro Un eco de voces que el tiempo olvidó, Un murmullo suave de anhelos dormidos, Un suspiro de amor que nunca llegó. La luna ilumina mi senda vacía, Susurrando promesas de un dulce amanecer, Mientras busco en el cielo una estrella perdida, Que guíe mis pasos hacia un nuevo querer. En cada rincón de mi alma callada, Florecen los sueños de un amor sin igual, Un cariño sincero que calme mi angustia, Que llene mi vida de un gozo total. Oh, ¿dónde estás, amor que deseo, Que mis noches transformes en días de sol? Que tu risa alegre despierte mi anhelo, Y en tu abrazo cálido encuentre mi hogar. El viento susurra, la tierra respira, Mi corazón espera sin prisa ni fin, Que el destino te traiga a mis brazos un día, Y juntos forjemos un nuevo jardín. Hasta entonces, en mi soledad florezco, Con la esperanza intacta en mi interior, Pues sé que en algún rincón del universo, Late un corazón, también buscando amor.
