El cielo se tornaba gris
la noche se hacia fría
los árboles se movían
me encontraba perdida
me estaba enloqueciendo
a la espera del amanecer
el sol no se asomaba
no sabía que hacer
el bosque se hacía obscuro
el camino a casa se borró
el tiempo se detuvo
dejando el agua caer
los destellos de la luz se desvanecían
con el corazón en las manos
mi alma se desprendía
las esperanzas desaparecían
la soledad me perseguía
mis ojos dejaron caer una lágrima
al fondo del vacío
decidí darme por vencida
mis pensamientos hacían una tormenta
mi mente me controlaba
sin pensarlo y sin lamentos
estaba muerta y sin tormentos
