En esta vida todo se trata de sensaciones ya sea un olor, un sonido, una emoción. Principalmente es eso, el sentir, disfrutar y entender cada cosa que nos pasa, no importa si es: un momento grato, un momento triste, una situación incómoda, un momento de vergüenza o cual sea el caso.
El objetivo principal es entenderlo y en cierto modo de acuerdo a la persona disfrutar esa sensación que se esta teniendo ya que posiblemente no la tendrás nuevamente. Velo desde este punto de vista.
Hace algún tiempo estaba navegando por la web y me topé con un artículo que trataba de personas que sufrían de parálisis del sueño. Esto ocurre cuando el cerebro dopa al cuerpo para que no pueda moverse mientras se esta soñando, ya que al soñar estamos dando la misma información sensorial al cuerpo para que realice sus funciones como lo hace normalmente cuando estamos despiertos.
Las personas que padecían parálisis de sueño estaban en cierto modo aun dormidos o mejor expresado se encontraban en estado de vigilia, ellos relatan que no podían mover su cuerpo por más que lo intentaban, como el cerebro está entre realidad y sueño, los pacientes cuentan que eran conscientes de lo que sucedía a su alrededor.
A esto se mezclaba el hecho de que en algunos casos tenían alucinaciones o sentían alguna presencia ya que el cerebro -si se puede expresar así- se mantenía imaginando. Claro está que sentían mucho pánico y angustia al no saber interpretar que les sucedía y al no poder mover el cuerpo la sensación era más agobiante, pero como cada cabeza es un universo varios días después me tocó a mi experimentar esa sensación de la cual ya había leído días antes.
Pues para mí fue todo lo contrario. Me encontraba cómodamente en mi cama ya en una fase del sueño avanzada, cuando de pronto abro los ojos. Sentía que no tenía el control de mi cuerpo y viendo a mi alrededor sentí una presencia extraña que asocié con la perra que vive en mi vecindario, en cierto modo estaba alucinando. Estaba entre realidad y sueño y al no poder mover mi cuerpo, si sentí un poco de pánico pero entendí que no podía hacer nada, siendo de esa manera mi estrategia fue, en cortas palabras disfrutar del momento y captar todas las sensaciones que estaba experimentando.
El momento fue corto, pero créanme cuando les digo que al entender lo que me estaba sucediendo fue un momento grandioso. Como tu cuerpo y tu mente te pueden hacer sentir cosas extrasensoriales, pero como todo lo bueno tiene un fin, poco a poco intenté mover mi perna derecha hasta que lo conseguí y volví -si se puede decir de esa manera- al mundo real. Pero lo que sentí en verdad se los digo fue realmente bueno y probablemente no volveré a sentir de la misma manera.
Por eso mi consejo es; si somos lo suficientemente capaces, entender y disfrutar esas sensaciones que vivimos a diario ya que solo experimentarás esa sensación una sola vez. Nunca, nunca tendrás la misma sensación dos veces. Vive, estudia y entiende tus sensaciones. Realmente te la pasarás muy bien.