Al recordarte ya en la ausencia
del que no regresará,
en la ausencia que te pierdo
irremediablemente, que no volverás,
siento el dolor cruel y profundo...
que corroe mi mente y mis sentidos...
las espinas clavadas en mi corazón,
¡¡cuánto dolor!! ¡¡¡Interrumpen mis latidos,
pobre corazón mío!!!
Hoy te digo adiós,
con el más profundo dolor,
con el dolor de la incertidumbre,
¡¡el dolor que se despide el ser
más querido!! Que me dijo adiós...
hoy te dejo ir de una vez
y para siempre, para que seas feliz,
aunque no sea junto a mí...
¡¡Digo adiós!!...
