Tú me hiciste sentir que yo valía
que el vivir como estaba no merecía,
que la vida se podía cambiar para mejor
que podía tener mejor sabor.
Me llevaste a un mundo diferente
donde se puede vivir con ilusión,
que las lágrimas se borraban
y brotara de nuevo el amor.
Sanaste día a día mis heridas
con tu risa y comprensión,
el entenderme era tan increíble
que colmaste mi corazón.
Días bellos, reencuentros ansiosos
conversaciones comprensivas,
risas espontáneas,
miradas dulces y subjetivas.
¿Dónde quedaron esos días?
¿En qué momento se fueron?
donde quedó la alegría
¿en qué momento se perdieron?
Ya nada es igual,
todo es diferente,
tu amor se fue perdiendo
mientras el mío seguía creciendo.
¿Por qué alimentaste una esperanza?
¿Por qué sanar mis heridas?
si hoy las que tú estás dejando
son más profundas que las que tenía.
Adiós ilusión
adiós compresión,
adiós alegría
adiós amor
bienvenido desamor.
