Mi corazón tiene un chaleco antibalas,
por si quieres disparar ¡Dispara ya!
¡Dispara de una buena vez!
Tu traición fracturó la confianza,
quebró los lazos que nos unían.
La llama se apagó.
Y tú que no creías en las despedidas.
Te tragaste mi adiós.
La batalla pasada los escasos pedazos sobrevivientes
de mi alma, los pegué con silicón.
En está guerra vengo armada con escudo y espada,
dispuesta a abrir una grieta en tu cuerpo amorfo.
A golpear tu anatomía con mi corazón roto.
A degollar tus mentiras, que me provocaron insomnio.
¡Dispara de una buena vez!
aunque no creo que tu mala puntería te lo permita.
¡Dispara de una buena vez!
y acabemos con está pesadilla.
Tú que creías tener el control de la situación,
yo aplasto un botón y te controlo a ti ¡Niño tonto!
Tú que creías que estaba ciega de amor,
¡Hoy he abierto los ojos!
