Ya me harté de ser bueno, me harté de ser el príncipe azul, nadie busca un príncipe azul, de qué sirve llamarles, desearles buenos días, mandarles rosas, sorprenderles en la escuela, ser romántico, ser cursi, cuidarlas, abrirles la puerta, acercarles la silla, decirles cuánto las quieres, demostrárselo.
A fin de cuentas terminarán diciendo que no eres lo que buscas, que no están listas, que han sido lastimadas, eso lo entiendo pero ¿dónde quedo yo? Todo el cariño que les di fue en vano, ¿ahora tengo que desaparecer y sentir lastima por ustedes? ¿Qué hay de mí?
Simplemente, ya me harté.
