Una historia sin contar, acallar las voces, los sentimientos, empezar a vivir cuando la vida está por acabar.
Mis sueños han quedado bajo escombros, decir que se vive un día a la vez cuando en realidad estamos cansados de luchar.
Dime que más habrá por vivir, seguirás esperando lo que nunca tendrás, aun sigo esperando ese café en una plaza o una cita en un bar.
Sentirse tan plena en soledad, decir que buscabas paz y tranquilidad pero continuabas esperando sin saber qué pasará, una breve pausa sin saber como continuar.
Cada día que pasa escucho tu voz, susurro tu nombre, pensarás en mí, aunque yo sé que no. Porqué hablar cuando el silencio lo ha dicho todo.
Vacío, angustia, temor, un mar de sentimientos en un corazón inconstante que no sabe para donde va, si debes detenerte o si debes esperar, que más habrá después de ti, no querías ver la realidad no he podido cruzar esa línea por temor al final.
Son mis manos quienes por medio de palabras escritas en un papel hablan de lo que tú nunca quisiste decir, hay mucho silencio en tu alma y silencios que con gritos añoran ser escuchados.
Una vida incierta, en la que nunca has podido encontrarte, que buscabas y el silencio susurró… Amor.
Recordar esos destellos de emociones cuando te amaba, y sentir que a la vez degustaba la misma muerte, un alma quebrantada haciendo de sus pedazos nuevos amaneceres.
