Hoy cuidé el asiento a mi lado como lo he hecho tantas veces. Ese asiento que llenabas siempre que viajábamos juntos desde el pueblo a la ciudad. El asiento que tantas cosas de amor presenció cuando estábamos juntos.
Hoy vi ese asiento tantas veces imaginándote en el, y recordando que muchos de los mejores momentos los pasamos sentados uno junto al otro. Recordé tanto amor, tantos abrazos y tantos besos que en el nos dimos. En él nos hacíamos reír y nos sentimos felices y orgullosos tantas veces. El asiento en el que te pude ver demasiadas veces cuando dormías y despertabas, en el que me sentía fuerte abrazado a tu lado, pensando en que te protegería toda la vida con tal de verte descansar así.
Aquel asiento en el que sentía tanta tranquilidad estando contigo. Hoy cuidé de ese asiento solo para sentirte cerca, pero también el día de hoy sentí ese asiento más vacío y frío que nunca. Mis sentimientos se enmarañaron cuando volvía a la realidad y no te veía a mi lado. Hoy me abracé y lloré como nunca en ese que fue nuestro asiento. Espero algún día ese asiento que he cuidado por tanto tiempo, ya no vuelva a ser tan frío y vacío como el día de hoy.
