Callada veo tu silueta en mi habitación
oscura y fría,
divagando en mi mente mil cosas
agonía interminable,
dolor indescriptible,
susurro cálido y doliente,
que recorre mi interior.
Mirada fija en la oscuridad
más tu imagen que revive dentro de mi,
más tu aroma aún impregnado en mi piel,
más tus labios que invitan al pecado,
cálidos al roce de los míos
abrazos que hacen un sólo ser.
Observo en el silencio que me acompaña
sólo el latido de mi corazón
que al momento de tu recuerdo
acelera su ritmo interminable
y mi piel como siempre, necesita de tu abrigo
necesita de tu amor.
Más impaciente ante el desvelo,
más mis lágrimas que brotan al consuelo
de tu imagen reflejada en mi interior.
Callada,
callada enmudeció mis labios y mi alma
callada,
más en total silencio
y en mi almohada dormitando,
y en mi mente tu silueta divagando,
más tu amor realmente,
realmente extrañando.
