Era como la hoja que libre
danza con el viento,
como el río caudaloso que
desemboca en mar abierto.
Era como la flor que desafiante
crece mirando el firmamento,
como las manecillas del reloj
siempre en movimiento.
Así era yo...
Dejando ir el tiempo,
que en el tiempo,
de aquel tiempo;
se escapó.
Hoy ¿cómo soy?
Quizá como la rosa
Llena de espinas en derredor.
