Angustia angustiante,
no hay calma sin calmante,
vigila vigilante a este cazador cazado,
que con expectante expectativa corre con ventaja ventajosa,
si tan sólo solamente se valiera de su valentía. ¡Sorpresiva sorpresa!
Ya que este día a diario se repite repetitivamente.
Con redundante redundancia aclararé la aclaración,
que mañana a la mañana ante el soleado sol,
fluirá fluidamente una nueva corazonada al corazón.
