Ella en pedazos se quiebra
cuando el viento juega
llevándola a lugares inciertos,
golpeando su vértebra desnuda
en esa roca gigante, en esa tu cintura.
En cada uno de sus poros
respira tu esencia
vives con ella,
hasta en su alfombra
está tu presencia.
La arrastras
la elevas
a un mundo de quimeras
dejándola caer para levantarla
al son de tus huellas.
