Aún yo no sé quién es,
lo deben saber mis pies,
la siguen como las ratas
a la flauta de Hamelin
para perderla después.
No quiero hablar de este tema
pero es mi mayor problema:
ella está siempre en portada
a toda plana,
cada mañana
en el diario de mis penas.
Ah!, ah!, me entiende, me tantea,
ah!, ah!, se enciende, coquetea,
se evapora.
Y yo qué sé dónde va, dónde vive,
y todo está mal, y siempre es igual.
Y yo qué sé yo no soy detective,
la paso fatal,
mi chica de humo,
mi chica de humo.
No escucha cuando hablo yo,
sus ojos dicen que no…
y luego me contradice por placer,
para hacer que un día me ruborice.
Yo ya dejé atrás los veinte
y ella probablemente;
no estamos para jugar,
no me va a transformar
en crucigrama viviente.
¿Y quién te crees que eres tú?
Siempre tú, siempre igual
y siempre está todo mal.
Autores: Mauro Malavasi y María Lar
