Acaba de pasar diciembre con sus soledades
Y un montón de miradas marchitas en el aire,
En silencio digo que nunca pude entregarme
A los labios del dolor.
Nadie con sus ojos me dijo que sí,
Ya pasó y frente a nada decido sonreír,
La tarde es fría y muchas cartas prefieren huir
Hacia su primera emoción.
*
Después de tantos años, hay que morir
Y muero con la nostalgia de nunca nada
Porque soñé todo un te quiero para mí
Sin que saliera de mis palabras.
Esperé tanto, como una caricia dulce,
Como una mirada sin miedo a la noche
En que pudimos entregarnos el sentir
Amándonos hasta el nombre
Que repite cada latir.
*
Brisa muy fuerte para mis sueños ancianos,
Han pasado los otoños que más he amado,
Han pasado los aguaceros algo despacio
Pero lejos me esperan.
Suena una música vieja por otras calles,
Y de la mirada que le complació rechazarme
Besó al amor según sus propios ideales
Aunque yo lo quisiera.
*
Después de tantos años, hay que morir
Y muero con la nostalgia de nunca nada
Porque soñé todo un te quiero para mí
Sin que saliera de mis palabras.
Esperé tanto, como una caricia dulce,
Como una mirada sin miedo a la noche
En que pudimos entregarnos el sentir
Amándonos hasta el nombre
Que repite cada latir.
*
Muy de lejos, algo esperándome:
La paloma grís asemejándose a ver llover
Mientras la única memoria va olvidándome,
Vuelan mis años cual si fueran papel
Girando tristes.
*
Después de tantos años, hay que morir
Y muero con la nostalgia de nunca nada
Porque soñé todo un te quiero para mí
Sin que saliera de mis palabras.
Esperé tanto, como una caricia dulce,
Como una mirada sin miedo a la noche
En que pudimos entregarnos el sentir
Amándonos hasta el nombre
Que repite cada latir.
*
Después de tantos años, hay que morir,
Y muero con la nostalgia de nunca nada,
De abrazar mis sueños no correspondidos
Por otro latir,
Aunque intente llamarse lluvia
Ya muy lejos.
