Limpiar el alma es, tal vez una tarea muy difícil cuando llevamos años y años ensuciándola con tanto rencor, con tanto dolor. Un dolor que nos paraliza, nos envenena y nos tiene muertos en vida. No es quién nos ofende el que nos hace daño, somos nosotros mismos al acumular en nuestras almas toda esa basura tan difícil de limpiar. Quieres limpiarla, ama, perdona y olvida, es fácil cuando de verdad se tiene la intención de hacerlo. Te aseguro que volverás a la vida.
