Prometí protegerte y cuidarte todos los días de mi vida
y creo que he hecho exactamente lo contrario:
lastimar tu corazón en lo más profundo.
Tu amor es lo más hermoso y más puro que tengo
y esa es la razón por la que nunca te he presionado
a nada.
Nunca mentí cuando dije que te amaba y no miento
cuando digo que te voy a amar todos los días de
mi vida, aunque sé que ya no debo esperar nada.
Ahora ya no sé si quiero llorar o desaparecer:
me duele demasiado en el alma haberte lastimado
y me muero de tristeza al haberte perdido.
Me cuesta trabajo respirar y siento una gran ansiedad.
Esta es la debacle más grande que me ha sucedido
porque haberte encontrado y haberme enamorado
de ti es lo más sublime y más hermoso que me
pudo suceder.
Pero ya todo está perdido.
Ahora tengo que empezar a vivir sin tu amor y sin
tu sonrisa.
El dolor me está matando.
Pero te amo. Te amo más que a nada en el mundo.
Te amo como jamás amé a nadie.
Y ahora te tengo que dejar ir.
¿Por qué seré tan estúpido?
¿Cómo voy a vivir sin tus besos?
Esto es mi Waterloo.
Después de este adiós, no volveré a ser el mismo
de antes.
No sé si pueda volver a ser feliz y no sé si pueda
volver a sonreír.
Pero tampoco me atrevo a pedirte que te quedes
conmigo.
Sólo te puedo decir: PERDÓN AMOR.
