Aprecio la luminosa y psicodélica inteligencia fractal, de los iluminados bipolares. Los colores de nuestros sueños y el blanco-negro de nuestras pesadillas, nos permiten conformar una comunidad de locos geniales, con coloridas ideas y ceros millonarios imaginarios, después de ellas. Me reflejo en los enredos que todos exploran y en los contextos que encierran los pensamientos enajenados. Intento ubicarme entre los privilegiados o elegidos, de esos maravillosos infortunados.
Somos más complejos que los absurdos que enganchan y nos hace concebir cual viables, imposibles o utopías inalcanzables. Somos el fascinante corazón, del mundo de los sueños de la poesía. La magia del poder loco de la demencial luz de la locura, cuando empuña la pluma con maniaca actitud, para escribir como loca durante horas de desbordada creación.
