Hay veces en las que no puedo evitar llorar, ni siquiera sé el motivo de mi llanto, tal vez mi corazón busque un pequeño respiro porque está ahogándose en silencio, hasta que solo en algún momento no puede contenerse mas.
Muchas veces antes de comenzar pasan por mi mente muchos pensamientos, todo absolutamente todo me hace llorar. Veo ese movimiento de árboles, como bailando un tipo de hawaiano, y también consigue una gota de mis ojos, pero siempre al final mi mente se tranquiliza y el mismo movimiento me hace moverme a su ritmo, con el ruido diminuto del aire y junto con los demás insectos son como una hermosa interpretación que solo me hace pensar, en todo.
Mi existencia en este momento se pone en duda, mi egoísmo natural comienza a ser molesto y es imposible no cuestionarme si en realidad lo estoy haciendo bien, si estoy viviendo o solo me estoy dejando llevar por lo que todos hacen. En este instante me doy cuenta que lo realmente importante dejó de serlo en cuanto comencé a ser normal, cuando por fin logré ser una mas, cuando mis problemas de ser se solucionaron, cuando dejé de ser "tonta" y dejé de cometer errores.
Me doy cuenta que entonces tal vez dejé de vivir, y comienzo a recordar la muerte y lo triste que sería, o en lo feliz que también podría ser, ahora todo lo que me resultaba valioso, interesante, deseable e incluso satisfactorio me parece un desperdicio. Pienso entonces en el tiempo gastado, desaprovechado, que nunca volverá, y al fin la música en mi cabeza termina al mismo tiempo que las gotas dejan de caer de mi mentón, y así se da continuidad a la triste historia de una depresión hasta morir.
