Esta noche quiero reflejar todo lo que sueñito en el silencio que me acompaña, quiero gritar con todas mis fuerzas que es verdad que me siento mal, que no puedo despertar con esas ganas de vivir de hace mucho tiempo, que no puedo verme al espejo con un aire de extrañeza, que veo mi rostro y sé que no soy el mismo.
Envejezco más que los demás sin explicación alguna, cada arruga en mi piel es fiel reflejo de un día perdido en la tristeza, de un día con el café amargo recorriendo por mi alma, de un día sin sentir amor. Esas noches de desvelo esperando ver un mañana mejor pero sobre todo un corazón que se muere por que tú no estás.
Puedo ver en mis ojos, tristes y cansados, el reflejo de un pobre idiota cansado. Siento que bajo el sol o bajo la lluvia, ellos sufren muchos más, y en el silencio de la noche me pregunto ¿por qué es?
En la oscuridad de mi habitación, oigo el sonido del reloj, mi cabeza da mil vueltas y ya no sé ni quién soy. Quisiera que todo acabase, que muera un viejo como yo, a quién le importa si me voy. Que sea el final o el comienzo pero Dios, muéstrame el camino a donde voy.
Colaboración de
Kota
Perú
