En estos momentos es cuando más miedo tengo de perderte, pues me siento tan sola en el silencio penetrante de la noche, que me hace sentir un temor inmenso que me cala hasta los huesos. Sólo yo, mi pensamiento y una lágrima, en medio de la nada, postrada en una cama y pensando en el amor…
Amor, odio, no sé ni lo que siento. Aborrezco que la persona que más amo me haga sufrir y cambie lo que pienso.
Hoy me encuentro llorando por sus sarcásticos comentarios que hieren poco a poco cada parte de mis sentimientos. Y aunque venga con frases de pequeño sensible, ya no le creeré nada, usaré la lógica ¿cómo es que alguien con sensibilidad no se detiene a pensar en el daño que puede causar a los demás? De nuevo quedaré en silencio, mi almohada, el tic tac y yo.
Colaboración de
Kon-Chu Ma-Kita
México
