El amante seductor despojó a su hermosa,
su relegado y herido corazón.
Ella ronda en su oscuro y aislado pasado
donde los demonios bailoteaban felices y radiantes.
El sigilo de su corazón como el silencio de los extintos,
podría ocultar sus más anhelados sentimientos.
Callada y despedazada, se sienta en su rincón sombrío
para ya no volver amar.
Más la vida, un lapso desaprovechado del ser humano,
sensible al trato caprichoso de su ocupante,
se despide de la pobre y solitaria niña
dándose la vuelta, desilusionada por haber sido rechazada.
