Estoy muy triste y desconsolada pues tu adiós me dejó sin palabras ¿Por qué no me escuchaste a su debido tiempo cuando te decía que me miraras y vieras el daño que nuestro amor nos provocaba? Si lo hubieras hecho, nuestro amor seguiría pues juntos lo habríamos salvado, porque yo seguía de ti enamorada y por ti mi vida daba.
Seguiría dando todo por tenerte otra vez a mi lado y mirarte enamorado con estos ojos que ahora están desamparados, que te lloran noche a noche y te buscan en cada paso que doy. Mi corazón te anhela con cada latido y te vuelve a sentir suyo con cada respiro. Mi vida ya no tiene salida pues con tu partida cerraste todas las puertas que tu corazón abrió algún día.
Miro aquella luna a la que hace años le rogué para que
tú te fijaras en mí y ahora tras la ventana de mi cuarto
le ruego para que regreses junto a mí. Le pido a Dios que ilumine
tu camino y al destino yo le confío el estar otra vez... Contigo.
¿Por qué te fuiste así? Me dejaste con todo este
amor que siempre fue y será... Sólo para ti.
Colaboración de
Fernanda
México
