Me acaricias ahora,
con tus hijas muertas, que aún no saben
por que están llorando... Madre sabia;
¿Acaso no soy tu hijo?
Estoy perdido,
en un recuerdo, de algún futuro,
pero allí, yo ya estoy muerto.
Estoy viviendo, o estoy muriendo,
o volando, siendo y no siendo.
Sin poder regresar, desesperado,
me siento y caigo,
y tu armonía sabia, la siento, la escucho,
y creo saber que estas planeando.
Estoy vagando, en calles conocidas,
sobre un pasado, imaginario,
sobre corrientes imaginarias,
de amor y odio, alegría y tristeza,
¿significa algo? te lo pregunto, viento.
Leer en silencio, pausado, y de noche, antes de dormir.
Colaboración de
Urek
Perú
