Aún recuerdo la primera vez que vi tu rostro, fue algo mágico, cómo si todavía no lo pudiera creer; y cuando escuche tu llanto eso fue para mí cómo una canción dulce, cómo música a mis oídos. Cuando te tuve entre mis brazos, me di cuenta que eras un ser indefenso en un mundo enorme, recuerdo que no te quería soltar, quería que te quedaras para siempre conmigo; es que sentir tu cuerpecito tibio y frágil me conmovió el alma; y si, el doctor tenía razón yo parecía niña con juguete nuevo, no podía creer que tu hubieras crecido dentro de mí, entonces me di cuenta que eras mi responsabilidad, que yo sería tu ejemplo, que tenía que guiarte y conducirte por el buen camino y sentí temor de tan grande encomienda, pero esto me motivo a seguir por ti.
Hoy has cumplido 5 años y he tratado de ser un buen ejemplo, yo no sé si he hecho una buena labor pero créeme que mi deseo más entrañable es verte crecer y ver cómo te conviertes en un gran hombre, que siempre obedezcas a Dios y te rodees de buenas personas, que tu vida este llena de dicha y felicidad y que todo lo que te propongas lo logres, que seas un buen amigo y que elijas siempre el buen camino, que la perseverancia este contigo y que el respeto a ti mismo y a los demás sean parte fundamental de tu actuar. Pero sobre todas las cosas deseo que el motor de tu vida sea el amor, ama aiempre Daniel.
Con cariño.
Tu mamá.
Colaboración de Eunice
México
