Eres la sonrisa, que Dios un día desprendió, de sus labios con dulzura, como pedacitos de su amor, aquella mirada que dulce me miro, y sin reservas y sin dudas en tu mirada forma, eres un consejo un pensamiento que me hace estar segura al contarte mis secretos, con tu forma de ser…
Eres ceñida a Dios como un pensamiento perfecto como un poema de amor, eres tu quien me hace saber que Dios existe y que me quiere y sé que eres única porque en ti veo a Dios.
Una madre es la presencia misma del amor de Dios, bendiciones a todas las madres del mundo.
Colaboración de
Papita Molina
Honduras
