Dardo punzante,
fatigoso y pesado,
triste y melancólico.
Herida peligrosa,
que a falta de vendas,
podría ser
mortal.
Soledad espinoza,
debes salir,
del cuarto estrecho
en donde habitas,
carcomiendo paredes,
destruyendo pisos,
corroyendo almas,
aislando corazones,
entristeciendo mentes.
Ven, viento huracanado,
¡llévatela!,
con todas sus espinas,
causantes de dolor.
Colaboración de María Barreto.
Nicaragua
