No somos Dios para decidir de la vida,
y a su hijo lo asesinamos...
No somos Dios para decidir de la vida,
y a su hijo lo resucitamos...
Todo es mentira
y ya no recuerdo la verdad,
leo un libro sin inicio
buscando el final,
hasta la muerte no se vive
y buscando el mundo perfecto
viviré...
Sosiego encontrado
y poco vivido.
¡Lucha...!
Por una vida que no vives,
¡Lucha...!
Por esa palabra sin letras,
¡Lucha...!
Por un sol que no brilla,
¡Lucha...!
Por tu luna que no se llena,
¡Lucha...!
Como ese árbol,
que perdiendo sus hojas... Comprendió,
que otras crecerían.
Colaboración de Barone da Montoggio
Italia
