Logo
  • Home
  • Reflexiones
    • Reflexiones nuevas
    • Reflexiones de Amor
    • Reflexiones de la vida
    • Reflexiones biblicas
    • Reflexiones de motivacion
    • Reflexiones de Viajes
  • Poemas
    • La nueva poesía
    • Poemas madre
    • Poemas de Amor
    • Cartas de Amor
    • Poemas de Amistad
    • Poemas de aniversario
    • Poemas de Desamor
    • Poemas para hija e hijo
    • Poemas de Despedida
    • Poemas Eroticos
    • Cartas de Desamor
    • Poemas de motivacion
    • Poemas de cumpleaños
    • Poemas otros
    • Poemas de graduación
    • Poemas de Navidad
    • Poemas dia del maestro
    • Poemas de la Vida
    • Poemas de la muerte
    • Poemas de Perdón
    • Poemas de Flores
    • Poemas Religiosos
    • Poemas Positivos
    • Poemas de la Familia
    • Poemas de Guerra
    • Poemas de Paz
    • De poetas y poesía
    • Poemas Infantiles
    • Poemas de Mujeres
    • Poemas de la Naturaleza
    • Poemas países, ciudades y pueblos
    • Poemas de Soledad
    • Poemas Tristes
    • Poemas para papa
    • Historias
    • Cartas de Amor, Las más recientes
  • Pensamientos
    • Lo nuevo
    • Pensamientos de Amor
    • Pensamientos Positivos
    • Pensamientos de amistad
    • Frases
    • Pensamientos para hija e hijo
    • Pensamientos para papa y mama
    • Pensamientos de dios
    • Pensamientos de Navidad
    • Otros
    • Pensamientos de soledad
  • Novelas
  • Postales
  • Foros
  • Publicar
  • Formato publicar
  • Todas categorías
  • Contacto
  • Links
  • Términos y condiciones
  • Mapa del sitio
Logo
Conté
Conté

 

Conté hasta diez, conté hasta cien, conté hasta mil. No podía escapar, todo se cerraba a mi paso. Más bien no es que no pudiese escapar, ya que mi camino no parecía tener fin y yo tampoco dejaba de avanzar. Pero era tan sólo una ilusión, en el fondo sabía que no avanzaba, que estaba tan atascado como los que estaban alrededor de mí. Miraba sus caras sin ninguna expresión, yo no sentía nada por ellos y ellos no sentían nada por mí, tal vez lo más cercano a un sentimiento por ellos fue la desesperación o desgracia que compartíamos. Lograba ver que es lo que detenía al otro, algunos su problema era el dinero, otros no creían en sí mismos y algunos tan sólo no deseaban nada.

Yo estaba dentro del último grupo, sinceramente no avanzaba porque no tenía motivos para hacerlo, no tenía ningún fin. Siquiera la curiosidad de saber qué es lo que había más allá era suficiente para motivarme, estaba seguro de que siempre todo sería igual. Por unas pequeñas ventanas entraba luz, no luz del día como sería lo primero en lo que se piensa, más bien era luz artificial, una luz que tan sólo nos mostraba por donde seguir, pero no nos daba esperanza de lo que venía. En mis momentos de descanso pensaba, ¿de qué se trata todo esto? Hay alguna razón por la cual estamos todos aquí, o más bien porque estoy yo aquí.

Tal vez querían que me diese cuenta de algo, que tomase en cuenta todos los factores y llegase a una respuesta lógica y correcta. Pero también puede ser que carecía de sentido tanto como estar ahí, como no estar. Intenta buscar alguna semejanza entre mis compañeros, para poder ver si buscaban algún tipo de persona y esto era tan sólo una prueba, pero si soy sincero, no encontré nada que fuese digno de mencionar. Al final de cada descanso decidía volver a partir mi camino, no me interesaba acompañar a nadie, pero tampoco no hacerlo, por lo tanto algunas veces caminaba acompañado, pero tarde o temprano nuestros caminos tenían distintos objetivos, aunque ninguno sabía cuál era el propio.

En el camino había distintas cosas que me llamaban la atención, algunas me motivaban y me hacían avanzar más rápido, aunque no sé si en una buena dirección, pero al menos sentía que avanzaba, lo que ya era un gran mérito. Dentro de estos caminos me encontré con un compañero, parecía tener algunos años más que yo y su tono de voz comunicaba que su palabra era cierta. Al llegar a mí comenzó a hablar al instante: -Lo que tienes que hacer es avanzar más rápido que los demás, tienes que agotarte por lograr tu meta y todo ese esfuerzo será recompensado.-

-No tiene sentido lo que dices, si me agoto y no los logro superar en el intento ya no tendré esperanzas.- -De que esperanzas me hablas, no eres nadie y no vas a llegar hacerlo nunca, más bien lo que yo te estoy diciendo es tu única esperanza. -¡No lo quiero hacer! No lo deseo y tan sólo no hago las cosas que no deseo hacer.- -Mírate, por eso mismo no haces nada, porque no deseas nada, si no deseas nada nunca serás alguien -No sé a qué te refieres con ser alguien, siento que tienes razón, lo que hago y lo que me gusta hacer no vale nada.

-Sigue mi consejo, desde aquí te estaré viendo y apoyando. Este hombre se alejó, estuve de nuevo sólo y lo siguiente que hice es lo obvio, corrí. Pase a muchos, pero no era eso lo que me importaba, ya que habían muchos que ya habían seguido ese consejo, no sé si del mismo hombre, pero al parecer si las mismas palabras. Lo que realmente importaba era que por un momento sentí que había logrado avanzar de verdad, que realmente ese era mi camino.

Ahora después de tanto correr el paisaje ya era totalmente distinto, ya no estaban es rendijas por donde entraba aquella luz falsa, si no que hora todo tomaba forma de jungla, exactamente, sin darme cuenta el camino ya no se marcaba por las paredes que me rodeaban, si no que tan sólo era simple huella, que marcaba lo que parecía mi camino. En el instante que me detuve a descansar, no quería hacerlo, sólo lo hice para observar todo lo que había avanzado y lo distinto del paisaje. Lo que más me gustaba era el hecho de tener luz real al rededor mío, o al menos eso parecía.

Continué corriendo sin mirar atrás, tan sólo pensando en la felicidad de que al fin tenía un objetivo, aunque realmente no sabía que buscaba. Pero siempre vivismo con ilusiones, siempre deseando cosas que lo más seguro es que jamás lleguen a ocurrir. Seguí corriendo lo más fuerte que podía, pero de a poco me fui dando cuenta de que estaba sólo ¿habría avanzado muy rápido? O tan sólo siempre estuve sólo pero no lo había notado, y si es así, ¿porque ahora me hacen falta los demás? No tome importancia, consideré que era un sentimiento estúpido y que luego cesaría.

Seguí corriendo y sin desearlo comencé a trotar, luego comencé a tropezar con migo mismo. Ese sentimiento de soledad se hacía cada vez más fuerte. No podía entender porque ahora me dolía, si la soledad siempre había estado acompañándome. Me detuve, no pude continuar. Al detenerme tuve que salir de mi camino ya que otros pasaban corriendo por él, en sus rostros veía esperanza y certeza. Como si ya todos tuviesen la respuesta de lo que buscan.
Cuando ya estaba recuperado y listo para seguir corriendo. Todo había vuelto a la oscuridad que brinda la incertidumbre. Si de algo siempre estuve seguro, fue que la incertidumbre, por lo menos a mí, nunca me abandonaría.

No lograba comenzar a correr otra vez. Veía a muchos que descansaron en el mismo lugar que yo, pero todos se levantaban y seguían corriendo. Yo deseaba poder hacerlo, pero dentro de mí no había motivación para poder comenzar de nuevo. Mientras descansaba paso aquel hombre que me ínsito a correr, tan sólo me miro, sin demostrar la más ligera impresión y siguió su camino, como si no me hubiese visto jamás. En ese momento el miedo y la desesperación me consumieron. Comencé a correr dejando todo de lado. El camino tenía curvas y chocaba fuertemente con ellas, tenía heridos los hombros y brazos. Pero no debía detenerme por nada.

Nada importaba, ni siquiera yo mismo. Tan sólo llegar a la meta, todo este sacrificio sería por un bien mayor. Pero ¿por qué nadie era capaz de decirme cual era ese bien? Que podía ser más importante para mí, que el hecho de estar bien ahora. No lograba comprenderlo, pero sin embargo, seguía corriendo. Después de tanto correr mi cuerpo ya no era el mismo, estaba gastado, como si me estuviese cobrando todo el esfuerzo que lo obligue a hacer. Pero no podía detenerme, ya estaba cerca, lo podía sentir. De pronto estaba dentro, en una habitación enorme, donde estaban todos los que habían corrido y llegado antes que yo, y además todo el tiempo llegaba alguien nuevo, cada uno más impresionado que el anterior.

Esta habitación tenía miles de entradas, que al parecer era cada una igual a la otra. Pero también existían una salidas, miles de salidas, cada una llevaba a distintos lugares. Estas salidas, a un costado, tenían escrito lo que había dentro de ellas, aunque no sabías si decían la verdad o no, era lo único en lo que podías confiar. Estas puertas cada tanto tiempo se cerraban y se habrían cada tanto tiempo, era totalmente impredecible el momento en el que se cerrarían, pero todas se habrían de nuevo en conjunto. Yo decidí quedarme en esta habitación descansando, tratando de que mi cuerpo volviese a lo que era antes.

Al parecer no había nada que te impidiese mantenerte ahí sin molestar a nadie. Podías sentarte y ver como los demás revoloteaban sin sentido entrando a la habitación y eligiendo alguna puerta por la que salir. Yo trataba de comprender porque entraban a estas puertas y no se detenían a mirar las todas, o por lo menos meditar más tiempo su elección. Ya que al parecer no era posible volver, o por lo menos nadie volvía por la misma puerta por la que entro. Cuando aún me recuperaba completamente, volvió a aparecer ese hombre experimentado.

Comencé a creer que él no era igual a mi o a los demás, que su objetivo no era el de encontrar su camino, si el de que los otros lo encontrasen. Pero algo me decía que no confiara más en él, tal vez las heridas en mi cuerpo, tal vez el sufrimiento que me hizo pasar al obligarme a correr. Pero no era por eso, no sentía remordimiento, si no desconfianza. No sentía que me mentía, si no que no era dueño de la verdad. Pero de alguna manera él era mi única esperanza.
Me acerqué a él con la intención de pedirle algún consejo de cómo recuperar más rápido mi cuerpo, para poder elegir libremente la puerta que más me gustase, revisando una por una y leyendo detenidamente la descripción de cada una.

¿Qué haces descansando? Recuperándome de tu consejo, no te preocupes no te guardo rencor. ¿Tienes algún consejo para recuperarme más rápido y así poder elegir más calmado la puerta que deseo tomar? ¿Rencor? Como me podrías tener rencor si te estoy ayudando. El único consejo que te puedo dar es que te levantes ahora mismo y elijas lo más rápido posible
¿Por qué? Si tengo todo el tiempo que deseo, además no quiero equivocarme. ¡No! Tienes que apurarte o las puertas se cerraran para siempre. Escoge rápido y asegura te de entrar en una puerta bien decorada. Además puedes llegar a perder la práctica, ya no volverás a trotar como antes. La única información que te puedo dar es que cuando entres tendrás que trotar aún más.

No tiene sentido, la practica ya volverá a mí y además si estoy recuperado podré hacerlo mejor, si es que es verdad que al entrar tendré que correr aún más. Haz lo que desees, no te ayudare más, al parecer no eres capaz de entender cómo funciona todo esto, o peor, no quieres entender. Cuando volví a estar sólo me di cuenta que algunas puertas tenían un decorado intenso y otras realmente parecían estar descuidadas, como si nadie las hubiese necesitado en años. No me pregunté por qué sucedía esto, pero si me pregunté pero que de pronto un sentimiento de desesperación comenzó a invadirme nuevamente. ¿Era este hombre el que tenía el poder de hacerte sentir esto? No lo sé, pero de inmediato comencé a observar las puertas que estuviesen bien decoradas. Las mejor decoradas estaban llenas de gente queriendo entrar en todo momento y además se mantenían abiertas muy poco tiempo.

Intente entrar en la más grande de todas, la mejor adornada. Tenía que empujar a muchos, pasar por sobre, muchos para lograrlo. No es que me importara hacer eso, no los conocía y ellos harían lo mismo con migo, pero mi cuerpo no estaba en condiciones de poder dar una gran pelea. Pero no podía retrasarme, no podía descansar ni un segundo más, por lo que decidí intentar por una puerta que no estuviese tan llena. Pero seré sincero, me asegure de que por lo menos la descripción de la puerta me gustase y además la decoración de esta fuese aceptable.

Encontré una puerta en la que no era fácil entrar, pero con mi estado físico parecía posible. Era, no daba entrar, me había equivocado, eran muy fuertes y yo no estaba en condiciones de lograr entrar. De alguna manera sentía como si todos tratasen de que yo no entrara en lugar de tratar de entrar ellos. La multitud comenzó a devorarme, no tenía esperanza de entrar. La desesperación que sentía había desaparecido por completo, la rabia nacida de la impotencia la había sustituido. La impotencia porque mi cuerpo no era suficiente, a nadie le importaba el resto, sólo ellos.

Después de unos segundos ya no deseaba seguir viviendo y me hundía más en la multitud, ya no intentaba siquiera moverme, sabía que era totalmente inútil. De pronto sentí que me empujaban en dirección a la puerta, no sabía quién lo hacía, pero tenía una fuerza superior a todos los que estaban tratando de entrar. Esta fuerza abrió la puerta y me empujó dentro, cuando entre la puerta se cerró detrás de mí, al parecer fui el último en entrar. Nadie más de los que parecían tener más oportunidades que yo lo habían logrado, fui el ultimo. No sé si eso era bueno o malo, pero al menos estaba dentro y la desesperación se había detenido.

Estuve recostada en el piso bastante tiempo, estimo que algunas horas, pero la puerta nunca se volvió a abrir para poder devolverme a través de ella, tampoco es que deseara hacer eso. De a poco fui levantándome, mi cuerpo estaba aún más destruido, todavía podía recuperarse por completo, pero necesitaría ayuda de otro para que sucediese. Después de lograr ponerme de pie camine apoyado en la pared. Logra avanzar mucho tiempo sin detenerme, al parecer ya no había nada que me apurase o que me instase a correr. Las paredes parecían fuertes, como si nada pudiese hacer que cayeran, el piso tenía una alfombra bastante gruesa y firme, parecía clavada al suelo.

Me preguntaba si las otras puertas tendrían lo mismo que la elegida por mí. Además me preguntaba, ¿Dónde estarán los que entraron antes de mí? Después de caminar tranquilamente durante días no te que mi cuerpo se recuperaba, volvía a ser el de antes, tal vez hasta tenía fuerzas para correr, pero no tenía razones para hacerlo. Pero tampoco nunca me detuve, deje de estar apoyado en la pared y caminé, nunca troté ya que tenía claro que ahora estaba en un lugar seguro, que en este mismo instante ya nadie me volvería a hacer retroceder. Pero si hubo una fuerza que me obligo a entrar en la puerta, seguramente habría una capaz de sacarme sin que yo fuese capaz de poner resistencia.

Después de caminar encontré a los que habían entrado antes que yo. Al parecer ninguno estaba tan herido como yo o tuvo que es esforzarse tanto. Mi cuerpo estaba recuperado, pero tenía marcas que demostraban el esfuerzo que tuvo que hacer. En cambio algunos parecía como si no hubiese si quiera caminado por el pasillo, como si estar aquí no les hubiese costado nada.
Todos se miraban unos a otros con curiosidad, pareciera que cada uno buscaba en que se parecían todos, ya que todos eligieron la misma puerta. Pero al parecer era absolutamente lo mismo que afuera, era totalmente variado, como si fuese una pequeña muestra de lo que era la realidad anterior.

Después de mi no llego nadie más, es más, cuando entré en esta habitación la puerta se cerró, como si estuviese esperando a que yo llegase. Esta habitación era muy alta, desde mi posición lograba ver muchos pisos hacia arriba, cada uno mejor decorado que el anterior. Todos estos pisos tenían puertas. El último piso tenía una escalera que llevaba a atravesar el piso, como si no, parecía la única manera de lograr salir. De un momento a otro sonó una voz que retumba por toda la habitación.

Formen filas en orden de llegada. Todos los que están aquí tienen las mismas posibilidades que los demás. La verdadera prueba comienza cuando se habrá esta puerta, por donde deberán entrar todos y dentro de ella tienen que lograr sobrevivir. No ayuden a los que ven en problemas. Ya que si lo hacen ustedes tampoco conseguirán sobrevivir.

Buena suerte a todos.

Yo quedé último en la fila, pero eso aprecia no importar, todos debíamos entrar ahí y nadie sabía lo que te esperaría. Por lo menos mi cuerpo ya estaba recuperado. Podía dar lo mejor de mí mismo, o al menos eso creía. La fila comenzó a avanzar y todos entraban uno por uno. Hasta que entraron todos con migo al último. Dentro todo estaba bien iluminado, como si trataran de mostrarte que no había trampas. Pero al instante comprendí que efectivamente no había trampas, las pruebas que exigían habilidad para poder dejarte pasar eran algo que nunca había visto.

Sin dudar lo comencé a correr y a esquivar, saltar. Todo tenía una estrategia, no era tan sólo azar el orden de las pruebas. Ninguno caía, pero sí sé retrasaban gracias a estas pruebas, como que ralentizaban su paso o los hacían retroceder algunos metros. Comencé a notar que me cansaba menos que cuando tan sólo corría, como si esto al entretener me diese más energías, o tal vez porque al fin me sentía seguro de mí mismo, ya no me preocupaba no tener objetivo, pero tampoco es que lo tuviese, si no que de un memento a otro sólo comencé a disfrutar en lugar de preocuparme de que si tiene sentido o no lo que estoy haciendo.

En el camino algunos se dieron cuenta de mi facilidad para pasar las pruebas, se dieron cuenta de que mis habilidades eran parecidas a las de ellos y comenzaron a formare grupos, de esta manera superar las pruebas era mucho más fácil, siempre y cuando ninguno fuese muy débil y tuviésemos que encargarnos de él. Después de un tiempo ya nadie avanzaba sólo, más bien eran puros grupos de personas que superaban las pruebas en conjunto. Esto no se adhiere a lo que la voz de la habitación había dicho “No ayuden a los que ven en problemas” ya que en realidad ninguno estaba mal, sólo que con la ayuda de los otros evitábamos caer en problemas.

Parecía como si esta felicidad no fuese a acabar nunca, como si el sufrimiento que tuve en el pasado, siempre se fuese a quedar ahí. Desde ahora en adelante sólo me dedicaría a crecer y mejorar. Así fue durante un tiempo hasta que llegamos a una nueva sala, nosotros habíamos sido el segundo grupo en llegar. Cuando el último grupo entro a la pieza la misma voz anterior hablo.

Ahora sólo tienen que descansar y prepararse para la prueba. ¿A qué se refería con esta prueba? Bueno no tenía miedo ya que no me había sido difícil completar las pruebas anteriores, por lo tanto descanse y dormí tranquilamente. Al despertar me encontré con una de las integrantes de mi equipo que preguntaba. ¿Puede ella hacer esta prueba con nosotros? Tienes nuestras habilidades y considere que podría ser una ayuda al grupo. (Todos) No hay problemas, tan sólo que procure ser una ayuda para el grupo y no una carga. Y de pronto teníamos a alguien más dentro del grupo, la observe con detención y vi que parecía estar segura de sí misma, que sus habilidades estaban a la par con las nuestras.

La segunda prueba empezó, yo ya no era indiferente a mi grupo, me importaba o me interesaba que ellos también superaran las pruebas. Y Como lo predije la segunda prueba no era gran cosa y esta nueva compañera lo hacía bastante bien, sabía cómo moverse o como pasar las pruebas.
Sentí que por casualidad ella me aportaba más a mí que al todo el equipo en sí. Me empezó a importas más que todo el grupo, pero de todos modos tan sólo seguía siendo mi compañera.
Después de tanto tiempo avanzando ya todo se volvió monótono, de vez en cuando algunos caían y se volvían a parar. Por lo menos mi grupo siempre se mantuvo en pie.

Pero no me dejaba de llamar la atención la última integrante del grupo que ya era parte de nosotros como si hubiese estado desde el principio con nosotros. Es más, no sólo me llamaba la atención, me importaba y me preocupaba que le sucediese algo, que no pasara alguna prueba. ¿Por qué me importaba más ella que mi mismo? Se supone que importa que yo lograse llegar al final y no me importaran mucho los demás, como siempre había sido. Tenía miedo de que gracias a este sentimiento no lograse cumplir mi meta, o más bien interfiriera en mi camino, ya que todo se estaba dando, mi cuerpo no sufría y yo no sentía desesperación en ningún momento, mi vida fluía, pero ¡esto interfería en mi camino! ¡Pero no deseaba quitarlo de él!

Decidí que lo mejor dejar de lado este sentimiento y considerarlo una ilusión, como si nunca hubiese sucedido. Pero no podía, mientras más lo intentaba más cerca de mi estaba, era imposible detenerlo, sólo me dedique a dejarlo pasar, tal vez de esta manera todo se olvidaría.
Claramente no fue así, de un momento a otro dejo de importarme como yo cruzaba las pruebas, sólo me importaba que ella las cruzara todas y para eso tenía que estar yo ahí, para ayudarla. Pero esto era peor de lo que suena, no sólo a mí me importaba ella, si no que ella también sólo se preocupaba de que yo estuviese bien, era mutuo y todo esto se dio de un momento a otro.
Seguimos asió cruzando las pruebas, disimulando lo que teníamos.

Ella era lo único que le daba sentido a lo que estaba haciendo y por fin sentía que de verdad no era una ilusión, pero si me desesperaba que tuviera que confiar en ella, tenía un papel importante en mi bienestar y eso era algo que yo no podía controlar. Después todo esto se volvió estable, los 2 sabíamos lo que el otro quería. Ya que deseábamos lo mismo. Dejar esta monotonía de lado, que esto marcase nuestras vidas, que lo importante no fuese tan sólo pasar las pruebas, si no que pasarlas juntos. Los demás del grupo comenzaron a darse cuenta de lo que sucedía, eso me desesperaba, pero aún más me desesperaba que otros se diesen cuenta, ¿Creerían que es una desventaja?

Era una mezcla de sentimientos que no podía soportar, no sabía cómo actuar. Lo cual era totalmente nuevo para mí. Antes de ese momento no me había dado cuenta realmente que significaba que no estaba sólo. El tiempo no se detenía nunca, todo este proceso avanzaba sin detenerse y nos llevaba a los 2, como si fuésemos ramas en un río, no podíamos hacer nada y además de alguna manera estaba teniendo lo que siempre había deseado, aun que no recordaba haberlo deseado nunca. Ahora estas frente a mí, escuchando mi versión de la historia, tratando de comprender un poco mejor como es que vivo este proceso.

Una forma de expresar el sistema y la vida de muchos.

Colaboración de Labi
Chile

Escríbele

Mensaje al autor. . .

  • Home
  • Reflexiones
    • Reflexiones nuevas
    • Reflexiones de Amor
    • Reflexiones de la vida
    • Reflexiones biblicas
    • Reflexiones de motivacion
    • Reflexiones de Viajes
  • Poemas
    • La nueva poesía
    • Poemas madre
    • Poemas de Amor
    • Cartas de Amor
    • Poemas de Amistad
    • Poemas de aniversario
    • Poemas de Desamor
    • Poemas para hija e hijo
    • Poemas de Despedida
    • Poemas Eroticos
    • Cartas de Desamor
    • Poemas de motivacion
    • Poemas de cumpleaños
    • Poemas otros
    • Poemas de graduación
    • Poemas de Navidad
    • Poemas dia del maestro
    • Poemas de la Vida
    • Poemas de la muerte
    • Poemas de Perdón
    • Poemas de Flores
    • Poemas Religiosos
    • Poemas Positivos
    • Poemas de la Familia
    • Poemas de Guerra
    • Poemas de Paz
    • De poetas y poesía
    • Poemas Infantiles
    • Poemas de Mujeres
    • Poemas de la Naturaleza
    • Poemas países, ciudades y pueblos
    • Poemas de Soledad
    • Poemas Tristes
    • Poemas para papa
    • Historias
    • Cartas de Amor, Las más recientes
  • Pensamientos
    • Lo nuevo
    • Pensamientos de Amor
    • Pensamientos Positivos
    • Pensamientos de amistad
    • Frases
    • Pensamientos para hija e hijo
    • Pensamientos para papa y mama
    • Pensamientos de dios
    • Pensamientos de Navidad
    • Otros
    • Pensamientos de soledad
  • Novelas
  • Postales
  • Foros
  • Publicar
  • Formato publicar
  • Todas categorías
  • Contacto
  • Links
  • Términos y condiciones
  • Mapa del sitio
  • PayPal
Tu Breve Espacio

Últimos escritos

  • arrow-black Inercia
  • arrow-black Mala persona
  • arrow-black ¿Qué placer encuentras en mi caída?
  • arrow-black Mujer con un hijo
  • arrow-black El Refugio de tu Mirada (Soneto)
  • arrow-black ​Mi Único Destino ​
  • Facebook
    Facebook
  • PayPal
© 2002-2026 Tu Breve Espacio.com. Todos los autores conservan sus derechos y agradezco su interés en publicar en mi página
Pensamientos y reflexiones, poemas y cartas de amor.