La clave fue secreta, fue invencible
su forma transparente, le engañó
así fue descendiendo día a día
perdiendo a cada paso, un escalón.
Fue perdiendo el contacto con las formas,
la moral fue cambiando de color,
su mundo se tornó en formas difusas,
pudo más el vicio que la razón.
Era de su casa, alegría de todos
juventud que irradiaba, gran fuerza y calor
del estudio siempre, puntual y preciso
buen amigo, buen hijo, ya todo acabó.
Su mirada ansiosa, casi siempre brilla
buscando esa droga que le ha de calmar,
se miente, se engaña, sabe y no comprende
que ese es el veneno que lo ha de acabar.
Maldito ese vicio que se va enraizando
el cáncer más siniestro de la voluntad,
pulpo gigantesco que va destruyendo
personas, hogares, alegría y paz.
Si del ave Fénix tomas el ejemplo
y también como ella, vuelves a volar
rompe las cadenas de ese vil tirano
vuelve con los tuyos que no sufran más
aún es tiempo, amigo, vuelve a comenzar.
Creo que la droga es mucho más destructiva y dañina que el cáncer. Pues ella no sólo aniquila el cuerpo sino que también degrada el alma.
Colaboración de Hugo Fredy Aros
Colombia
