Camino. Camino muy lento por mi ciudad, mis zapatos tan limpios como siempre mi ropa espectacular, mi peinado a la moda.
Camino y no me suenan las monedas, no porque no tenga sino porque mis bolsillos están llenos de billetes. La gente me mira y se agrada de mi presencia, camino y sobresalgo entre toda la gente.
Camino y mi ego esta tan alto como el edificio donde entro, apenas sin ser notado. Camino y los olores de exquisitas comidas se mezclan con el olor a ropa y zapatos nuevos, camino y veo a las mujeres comprando ropa de las mejores marcas y los zapatos más lujosos.
Camino y me encuentro rodeado de tanto glamour y belleza que en este momento no me cambiaría por nadie. Camino hacia mi destino, la mejor tienda de ropa del edificio.
Camino y me acerco a mi destino. Camino y estoy más cerca de repente caigo. Toda mi vida pasa en un minuto como en un relámpago de imágenes. Me desplomo hacia lo inevitable. Y sólo me pregunto ¿valió la pena recorrer el camino de mi vida? porque al final siempre caes y no importa si llevas los zapatos más limpios o los bolsillos llenos de ilusiones, simplemente caes para nunca más levantarte.
Es una reflexión de nuestra vida, si realmente vale la pena como la estamos viviendo. Porque siempre el resultado al final es el mismo lo que cambia es como se vive para que se vive y porque se vive.
Colaboración de andressanti
Colombia
