Un dia, el destino nos unió,
hizo que nuestros caminos se cruzaran y que nuestros corazones se unieran.
Pero también, el destino quiso que nos separáramos, que sigamos por nuestro propio camino.
Prometiste que nuestro fuego nunca se iba a apagar, prometiste apoyarme siempre... Prometiste amarme por siempre. Fue dura la ruptura, eras mucho para mí...
¿Lloré? Si.
¿Me sentí perdida? Si.
¿Veía todo en blanco y negro? Si.
Pero... ¿Debo sentir rencor? ¿Odio? ¿Venganza? ¿Miedo? No.
Simplemente debo darte las gracias.
Gracias por brindarme tu amor,
Por enseñarme a amar,
Por ayudarme a aprender de mis errores y corregirlos.
Gracias por hacerme sentir cosas únicas,
Por vivir cada momento como si fuera el único.
Hicimos nuestra historia, con un principio y fin.
Ahora, quiero escribir otra historia.
Si no fuera por ti, nunca me hubiera dado cuenta de que cada uno es autor de su propia historia y es el que decide si poner el punto final o puntos suspensivos.
Simplemente gracias...
