Pequeño roce de lágrima, que refresca mis mejillas
como me ha dolido tu partida, sin suspiros ni alegrías
mentiras que son, en si disculpas absurdas
como pretendes que no llore si mis mañanas no son las mismas
como pretendes curar mis heridas con tus excusas
perdido corazón, ingrato de pensamiento.
Cómo puedes decir te amo
si en tus pensamientos estás en otro lado
no quiero verte, no quiero respirarte
no pretendo ni la más pequeña sensación de tu piel vibrante
ya me hiciste daño, corazón ingrato
no maldigo el día en que te conocí
no quiero olvidar lo que vivimos
pero creo que será mejor si pensamos
que todo lo que paso sólo fue una simple
idea imaginaria de la vida
como las hojas del árbol que caen en otoño
y estando en los suelos, se pueden encontrar
y recordar que un día compartimos algo en común
un árbol seco sin frutos, en sus últimos días de vida.
