Caprichos rodeada por ellos, enloqueciendo el alma que sólo te ha deseado la felicidad, cayendo de rodillas, humillado, pidiéndote perdón por si algo te ha molestado; así me dejas después de tu visita, destrozas lo poco o nada de dignidad que guardaba, arruinaste mi corazón matando mi ilusión, todo lo di esperando lo mismo de ti pero no llegó sino tu desprecio por este pobre imbécil sin razón.
