Somos dos de diez millones, tal vez somos afortunados, tal vez no, pero somos diferentes a los diez millones tenemos la ventaja de dar todo sin tener nada a cambio, somos guerreros de lo que nuestra lucha en la vida es más dura y distinta, porque nuestro punto de vista es distinto porque buscamos la felicidad antes de la necesidad, porque nosotros solo necesitamos el amor que algunas veces parece no existir por las piedras que hay en el camino pero que al final del día encontramos la felicidad después del final del camino rocoso.
