Un luminoso día de caluroso verano
mi pequeña hermana
con mi joven y hermosa madre
y yo fuimos por un valle
en donde corría un arroyuelo,
y nos introdujimos para bañarnos
mi hermanita y yo con calzoncillos
y mi madre chula lo hizo desnuda
como una "Diana Cazadora"...
sus bonitos senos pendían como peras
sus posaderas eran como lisas lomas de barro
siendo para mis púberes ojos
el más precioso de todos los paisajes
y mis niñas la acariciaban como el agua
hasta que apareció un tipo inoportuno
quien iba montado en un caballo,
mi mami se quedó a cuatro patas
pero apoyándose en sus antebrazos
respingaron sus ancas con bravura,
y aquel macho mansito pasó tras de ella;
no sé hasta dónde la penetró con su mirada
aunque seguramente le vio hasta lo más profundo
hurtando un tanto del bronce y el oro
llevándose el recuerdo de mi mamacita encuerada,
cual era el más abundante y sensual de mis tesoros.
