Hoy tienes una cita en mi cuerpo,
en el apasionado concierto,
donde mi alma, perderá su razón.
al ritmo de tu frenético deseo
para empaparse por completo,
de tus besos, de tu piel,
de tu incitante universo.
Donde sin pudor haré estremecer,
con las notas de mi ardiente placer,
cada milímetro de tu cadencia,
que en la agonía de su reclamo,
suenen nuestros alientos sin frenos
gozosos de placer encadenado,
vibrantes en delirio supremo.
