Todo se tornó obscuro. Triste.
Lo que descubría creí fue ficticio,
pero el verlo con mis ojos,
sentirlo con en mi llanto,
me hizo despertar en la agonía de mi desdicha.
Engaño... Cruel sensación de tu mirada,
dolorosa tentación de estar y no,
entre los textos de un cuento de amor que no existirá...
Cruel sentimiento, ¿amor?
¿Se le puede decir amor a sentir que no me amas?
Sentir que no me puedes dar,
lo que yo sin el menor interés te di,
¿No te duele el ver mis lágrimas rodar por tu crueldad?
Responde, que el silencio es cruel,
más que tu mirada dolorida,
de lastima por no poder amarme como yo a ti.
¿Se puede llamar amor al tiempo que te di?
Porque ahora el cielo me convence de que no...
Que sólo fue mi encierro en las cadenas de tu cuerpo,
Una hipnosis que no me dejaba verte tal y como eras.
La realidad es triste... Que llego a sentir que me mata,
Pero al ver en el mundo reflejado un ser infinito,
Vuelvo a nacer en nuestra situación perdida...
¡Dime algo, por favor!
Que sólo haces que me hiera más tu desprecio vil,
en verdad eras malo y no lo vi.
Deja de querer ser la aurora de las mañanas que no lo fuiste,
deja de ser y ya, que me duele...
Sólo aléjate y déjame vivir.
