Dióle pasó el murmullo al tronar
Dentro del círculo cristalino
Brotaron más remolinos
Mientras aumentaba el caudal
De esas aguas saladas como el mar
Desatadas por un nudo en la garganta
Y un opresivo vacío en el alma
Que no pretendía amainar.
Mientras se irritaban al sollozar,
Las hermanas Córnea y Retina,
Se desbordaron las aguas cristalinas
Con una fuerza inusual
¡El desahogo fue total!
Anegaron nariz y mejilla
Los labios y la barbilla
¡Al fin el alma pudo descansar!
